Preparación:
30 min.
Tiempo de cocción:
40 min.
Listo en:
70 min.

Esta tarta lleva un relleno muy simple de hacer en la procesadora con cebolla, espinaca, eneldo y mucho queso. Para que la masa te salga delicada el secreto es enfriar la manteca antes de formar el arenado y trabajar la masa sólo lo necesario para no calentarla con tus manos.

Ingredientes:

  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla chica, picada
  • 1 cucharada de manteca
  • 200g de espinaca fresca
  • 5 huevos
  • 3 cucharadas de queso rallado
  • sal y pimienta, a gusto
  • 1 manojo de eneldo, picado
  • 500g de ricotta

Preparación:

1Precalentar el horno a 160 *C (bajo). Enmantecar y enharinar una tartera.

2Para la masa: Cortar la manteca bien fría en cubitos. Agregar la harina y suficiente agua fría para unir con las manos y formar un bollo suave y liso. Darle forma de bola y enfriar en la heladera 30 minutos.

3Retirar la masa de la heladera y estirar con palote formando un círculo delgado. Usar para forrar la base y los lados de la tartera. Pinchar la base con un tenedor y recortar el excedente de masa.

4Llevar al horno y hornear sin relleno unos 20 minutos. Retirar y reservar.

5Saltear la cebolla en 1 cucharada de aceite de oliva hasta que esté transparente. Agregar la espinaca y cocinar 10 minutos.

6Procesar la espinaca y la cebolla junto con el queso rallado, el eneldo, sal, pimienta, manteca, ricotta y huevos. Verter la preparación sobre la masa, extender y llevar al horno.

7Hornear 40 minutos y servir.

Porciones:

6