Preparación:
30 min.
Listo en:
210 min.

Con todo el sabor fresco del maracuyá, este cheesecake sin cocción es un excelente postre o tarta para la hora del té.

Ingredientes:

  • 8 o 10 galletitas de vainilla, sin relleno, molidas
  • 50g de manteca
  • 4 maracuyás, grandes
  • 1 sobre (7g) de gelatina sin sabor
  • 220g de queso crema

Preparación:

1Separar una tortera desmontable y enmantecarla.

2Moler las galletitas en la procesadora. Mezclarlas con la manteca derretida, pulsar un par de veces y volcar la preparación en la tortera. Presionar con las manos cubriendo toda la base y llevar a la heladera para que se ponga firme.

3Cortar los maracuyás por la mitad y retirar la pulpa con una cuchara. Colocarla en la licuadora y licuar unos segundos. Pasarla por un colador para descartar las semillas. Del total de pulpa, dividir la mitad en un bowl para el relleno y la otra mitad en otro bowl para la decoración.

4Batir la crema de leche a medio punto. En otro bowl, mezclar el queso crema con la leche condensada y la mitad de la pulpa de maracuyá.

5Hidratar 1 sobre de gelatina sin sabor en 1/2 taza de agua siguiendo las indicaciones del envase.

6Agregar la gelatina a la preparación de leche condensada y unir bien. Incorporar la crema batida a medio punto y mezclar. Volcar sobre la base de galletitas, extender y llevar a la heladera 1 hora.

7En una cacerolita, mezclar el resto de pulpa de maracuyá con el azúcar. Llevar a fuego medio y revolver hasta que espese un poco.

8Hidratar el resto de gelatina en un poquito de agua según las indicaciones del fabricante y agregar a la mezcla de maracuyá. Revolver y extender sobre el cheesecake de manera pareja.

9Llevar a la heladera 2 horas antes de servir.

Porciones:

10