Preparación:
15 min.
Tiempo de cocción:
10 min.
Listo en:
745 min.

Este postre super liviano y esponojoso, es un placer de los Dioses. El sabor refrescante y ácido del limón se combina genial con la increíble consistencia. Va muy bien con frutas rojas frescas, duraznos al natural, hojitas de menta y por qué no, un copete de crema chantilly.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de gelatina sin sabor
  • 1/4 de taza de agua fría
  • 2 limones (jugo y ralladura)
  • 4 huevos
  • 1 pizca de sal
  • 1 taza de azúcar

Preparación:

1Disolver la gelatina sin sabor en el agua fría. Verter la ralladura y jugo de limón en un olla, junto con las yemas, y la mitad del azúcar. Batir bien hasta que se forme una crema suave y homogénea.

2Llevar la olla a fuego bajito, y mezclar con cuchara de madera en forma constante hasta que se espese, pero sin dejar que hierva. Añadir la gelatina sin sabor y mezlcar bien. Retirar del fuego y reservar.

3Batir las claras a nieve, e incorporar de a poco el resto del azúcar. Agregar a la preparación anterior en forma envolvente.

4Verter la crema en un molde tipo savarin humedecido con agua. Llevar a la heladera por lo menos durante 8 horas hasta que se asiente. Lo ideal es prepararlo la noche anterior.

5Desmoldar sobre plato para servir, con ayuda de un cuchillo. Decorar con las frutas, hojitas de menta y listo.

Porciones:

6