Preparación:
30 min.
Tiempo de cocción:
40 min.
Listo en:
70 min.

Una torta selva negra clásica y deliciosa, con un paso a paso muy fácil. Ideal para servir de postre en una cena especial o para acompañar un buen té a la tarde.

Ingredientes:

  • 200g de harina
  • 50g de cacao en polvo, de buena calidad
  • 1 1/2 cucharaditas de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita de sal
  • 100g de manteca o margarina
  • 300g de azúcar
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 350cc de buttermilk o leche agria

Preparación:

1Precalentar el horno a 180 ºC (moderado). Enmantecar y enharinar dos moldes para torta de 20cm (no muy altos), y forrar la base con papel manteca. Tamizar juntos la harina, el cacao, el bicarbonato y 1 cucharadita de sal. Reservar.

2Batir la manteca con el azúcar hasta lograr una crema. Incorporar los huevos y la vainilla. Agregar la mezcla de ingredientes secos, alternando con la leche agria, y mezclar bien. Distribuir la preparación en los dos moldes.

3Hornear de 35 a 40 minutos, o hasta que un palillo insertado en centro salga limpio. Enfriar completamente. Quitar el papel manteca. Cortar cada torta al medio, logrando 4 capas. Rociar las capas con el kirsch.

4En un bowl mediano, batir la manteca hasta que esté cremosa. Agregar el azúcar impalpable, una pizca de sal, el café y continuar batiendo hasta que esté cremoso. Si la consistencia es demasiado espesa, añadir unas cucharadas de leche o jugo de cereza. Extender 1/3 del relleno en la primer capa de torta. Colocar encima 1/3 de las cerezas. Repetir el procedimiento con las demás capas, encimando una arriba de otra.

5En un bowl aparte, batir la crema a punto chantilly. Agregar 1/2 cucharadita de esencia de vainilla y 1 cucharada de Kirsch. Cubrir con esta preparación la parte de arriba de la torta y los lados. Decorar con rulos de chocolate hechos con un pela papas y el chocolate negro.

Porciones:

12